Hacia ya diez días que los niños habían visitado el Callejón Diagon para comprar sus útiles. Su estadía en el lugar fue grata, y muy acogedora. Visitaron todas las tiendas, Lorcan compro un pequeño micropuff, que aun no sabia como llamarlo, y Lysander se compro una lechuza, Dubly, una lechuza pequeña y hermosa, color negro, con manchitas grises, de las cuales no había muchas de su tipo. Además, fueron a visitar Sortilegios Weasley, donde George los atendió muy bien, y les hizo comprar unas cuantos Surtidos Salta-Clase, unas botellitas de Liquido Nasal-nuevas en el mercado- que provocaban mocos, o sangre en las personas, y otro par de Audífonos Mágicos, y lo mas nuevo, Anillo Espía-si te lo pones, oirás todo lo que dices (sin que Demetria se diera cuenta, ya que estaba con Ginny hablando de la Venganza de los Hipogrifos, la película). Luego se marcharon para el Caldero Chorreante-ya eran más de las 6 de la tarde- y volvieron a casa de los Lovegood.En casa, Luna se encontraba barriendo la casa, y cocinando a la misma vez. El abuelo Newt estaba en un sillón, durmiendo, y roncando. Al entrar a la casa, Luna se puso muy contenta al verlos de nuevo.

–Mis niños… ¿Como les fue?-dijo Luna, abrazando a Lorcan y a Lysander.

–Pues se portaron muy bien, y compraron muchas cosas… y destruyeron otras…-dijo tía Demetria, viendo a Lorcan.-…pero en general, les fue bien.

–¿Y esta lechuza, de quien es?-pregunto Luna, viendo a la lechuza que estaba volando como loca por la casa.

–Se llama Dubly, y es mía…-dijo Lysander, estirando una mano para agarrar a la lechuza.

–Y el micropuff debe ser tuyo, Lorcan… ¿Como se llama?-preguntaba Luna, acercándose a la pequeña criatura, de color verde oscuro.

–No lo se…-dijo Lorcan, agachando la cabeza.

–No te preocupes… pronto sabrás como ponerle a la criatura… por lo pronto, vayan a dormir, ya que muy pronto se iran para Hogwarts…-dijo Luna, y una lagrima se le salio de la mejilla.

Eran las 6 de la mañana del día 1º de Septiembre de aquel año. El día estaba muy soleado, y los pájaros cantaban a aquel sol gigante. Lorcan no había podido dormir la noche anterior, pensando en su primer día como alumno de la Escuela Hogwarts de Magia y Hechicería. Había estado leyendo libros y cuentos-entre ellos, Los Cuentos de Beedle el Bardo, regalo de su tío Harry, de la navidad pasada- y miles de veces se levanto de su cama para ir al baño-aunque no tuviera ganas-. No podía dejar de pensar en los profesores, en si tendría algún amigo, si estaría en Gryffindor, o Slytherin, o Ravenclaw, o Hufflepuff, y muchas otras cosas lo tenia intrigado. Luna los despertó bien temprano, para bañarse, alistarse, y estrenar las túnicas nuevas.

–Chicos, se bañan en silencio, ya que su tía Demetria y su abuelo siguen bien dormidos.-les dijo Luna a sus hijos.

–Si señora-respondieron los gemelos al unísono.

Los gemelos se bañaron rapidísimo, y desayunaron con la misma velocidad. Y una hora después, ya estaban listos, en la puerta, bien mudados, peinados y con los baúles, la jaula de Dubly, y la pequeña jaula del micropuff. Luna había despertado a Demetria, ya que ellos no la iban a ver mas, pues tenia que cuidar al abuelo mientras Luna iba a dejarlos.

–Chao tía Demetria-le dijo Lysander, y le extendió un gran abrazo.

–Cuídate mucho, pequeño Rolf…-le dijo Demetria-Toda la familia Scamander perteneció a Hufflepuff por años… no me extrañaría que tu tampoco fueras un Hufflepuff… te encantara esa casa…-y le dio otro abrazo grande.

–Te extrañare mucho, tía…-dijo Lorcan, acercándose a su tía, y dándole un gran abrazo.

–Mi niño… espero que disfrutes Hogwarts… es hermoso… y no dudo que tú no seas un Ravenclaw, o Gryffindor… valiente e inteligente como tu madre…-y Demetria le dio otro gran abrazo a su sobrino.

–Hasta Luego, tía-dijeron los gemelos, cuando estaban cruzando la puerta, pues el taxi ya había llegado.

–No olviden saludar al tío Kurt de mi parte…

Los niños salieron corriendo hacia el taxi. Se montaron, mientras que Luna metía todo en el baúl de aquel Taxi Mágico (hace unos días, Kingsley hizo caso a las sugerencias, y lo creo). El taxi llego en pocos minutos a la Terminal de King Cross. Esta estaba repleta de personas, en su mayoría-pensaba Lorcan-de magos. El anden 9 ¾ estaba vació, cuando Lorcan, Lysander y Luna llegaron a el.

–Cuando yo les diga “Ya”, entrara de primero Lorcan. Lorcan, no debes echarte para atrás… ya sabes todo lo que te contó James… solo tienes que atravesarlo… no te pasara nada…

–Si, mama…-dijo Lorcan, y a los pocos segundos escucho un “Ya” y salio corriendo, atravesando el anden.

No le dio miedo, y no paro hasta haberlo atravesado. El problema fue que aun atravesado, no pudo parar el carrito, con el cual choco con el carrito de otro.

–Lo siento mucho…-dijo Lorcan al haber chocado con el carrito de una niña. La niña era casi del tamaño de Lorcan, tenía el pelo negro, largo, y tenia unos hermosos ojos verdes oscuros. Tenía una sonrisa encantadora, con la cual vio a Lorcan.

–No te preocupes… yo también choque con alguien, al ser mi primera vez… -y ambos rieron.-Soy Ara… Ara Black…

–¿Ara Black?-dijo Lorcan, en voz baja, pues ya había oído hablar de ella-Yo soy Lorcan Lovegood… mucho gusto…

–Espero vernos en el Expreso… tengo que irme, pues mi tía me esta llamando-dijo, volviendo a ver a una señora, llamándola, la cual Lorcan reconoció como Andrómeda Tonks.

A los pocos segundos, apareció Lysander y Luna, y se tardaron mucho, ya que a Lysander le dio un ataque de pánico antes de entrar a aquel andén. El lugar estaba repleto de magos y brujas, pequeños y grandes. Por un lado vieron a Teddy Lupin, despidiéndose de su novia, Victoire, hija de Bill y Fleur. También vieron a Ron, con sus hijos Rose, y Hugo, y vieron a los Potter. Lorcan volvió la mirada, y estaban llegando Molly y Lucy Weasley, hijas de Percy. Aquel lugar estaba lleno de gente conocida, de familia y amigos. Luna, y los gemelos fueron a saludar a todos, y empezaron a hablar. Lorcan se acerco a Rose, que estaba mirando al cielo, y a todos lados.

–Que nervios…-le dijo Lorcan a Rose.

–Yo estoy que me muero… ¿y si no me toca en Gryffindor?-dijo Rose, comiéndose las uñas.

–Pues claro que te tocara en Gryffindor… toda tu familia ha estado en esa casa…

–Yo espero… y también espero verte bastante por todo Hogwarts… para hablar sobre los profesores, y todos los asuntos esos…-y ambos rieron.

Pasados unos minutos, todos los niños y jóvenes empezaron a abordar el Expreso Hogwarts. Rose se despidió de Lorcan, y Lorcan y Lysander se despidieron de su madre, la cual empezó a llorar, pues les haría mucha falta. Ambos la abrazaron, y salieron corriendo para el Expreso, despidiéndose de todos los Weasley con la mano. Al entrar al tren, Lorcan y Lysander se volvieron a ver.

–¿Recuerdas la conversación que tuvimos semanas atrás?-le pregunto Lysander a Lorcan.

–¿La de “no tener los mismos amigos”?

–Exacto… eso quiere decir que no nos sentaremos en el mismo compartimiento… ¿De acuerdo?

–Si tú lo dices… pero después ni me pidas ayuda, porque no estaré atento…

Siguieron su camino, y al poco tiempo, Lysander se metió en un compartimiento, donde había dos chicos, una niña y un niño. Lorcan seguía avanzando, viendo todos los compartimientos, esperando encontrar alguno que le agradara. En un compartimiento vio una cara conocida: el niño que había visto en San Mungo, aquel día que fue a ver a su abuelo enfermo. Tenía la misma cara, y los mismos ojos intimidantes, y su pelo negro. A la vez, a Lorcan le dio ganas de devolverle el empujón que le había dado aquella vez, pero siguió adelante. Encontró un compartimiento, donde estaba aquella chica con la que golpeo su carrito, y otro chico más. Entro a aquel compartimiento, donde saludo a su amiga Ara.

–Que bueno que entraste a este compartimiento…-le dijo Ara, haciéndole señas de que se sentara junto a ella.-Mira, te presento a Jacob Crouch…

–Hola, Lorcan…-dijo Jacob, y le extendió la mano a Lorcan, para saludarlo. Lorcan hizo lo mismo, y tomo asiento. Jacob era de pelo café claro, tenia ojos color café claro, como su pelo, y una gran sonrisa.

Hablaron unos minutos sobre sus vacaciones, Hogwarts, y a que casa querían pertenecer.

–A mi me encantaría Ravenclaw…-decía Jacob, sonriendo.-…dicen que es una casa increíble…

–Yo, a lo mejor, voy a Slytherin…-dijo Ara, con una cara triste.-Los Black siempre han ido a Slytherin, y a lo mejor, ese sombrero pensara lo mismo.

–Espero que te toque en Ravenclaw, Ara… así seriamos compañeros de clase…-decía Lorcan.-Quizás a mi también me toque en Ravenclaw…

En eso, se abrió la puerta del compartimiento, y entraron tres chicos más. Una era alta, con el pelo rosado, y ojos azules. La otra entro gritando, y haciendo bulla. Era morena, un poco alta, ojos color verde, y una nariz redondeada. El otro era un niño alto, y tenia pelo un poco castaño, y entro también, muy feliz. Sus nombres eran Liuva Edgecombre, Candy Diggory, y Abraham Carrot, respectivamente. Apenas se sentaron, empezaron a charlar, charlar, y charlar…

Continuara….

[Nota: El “continuara” quiere decir que en el proximo capitulo seguire con el dialogo entre ellos… Espero que lo hayan disfrutado… es mas largo que el pasado, y entretenido!! Sigan leyendo!!]

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