[Segun el calendario, hoy publique 2 Capitulos. Quizas sea una recompensa por la falta de capitulos de estos dias. Ya tengo escrito el proximo capitulo, que lleva como nombre “El Heredero de Ravenclaw”… mas cerca del final…]

Las fiestas de Navidad habían terminado rápido para Lorcan, que se empezó a sentir mareado, y no aguantaba la cabeza. Para colmo de Lorcan, el profesor Dormiteus sabia de medicina, y lo llevaron a la alcoba de Albus a revisarlo. Dormiteus quedo un rato examinando a Lorcan.

–¿Qué hace?-preguntaba Lorcan.
–Examinándote… creo que tienes muchos gases… y estas reteniendo mucha sangre en tu cerebro… ¿Te paso algo?
–Bien usted debería de saberlo… ¿No cree?-dijo Lorcan, con tono enojado.
–¿Por qué yo? No te eh visto en todo el di…
–¿Qué me quiso decir con *esta cerca*? Usted me hablo… antes de la hora de la navidad… y conjuro un hechizo y…
–¿De que me hablas, señor Lovegood?
–¿Qué no se acuerda? Usted me volvió a ver… fue raro… ¿Cómo no se va a acordar?-decía Lorcan, que empezaba a alterarse.
–Lamentablemente no, señor Lovegood… debió de haber tenido un sueño, pues yo no le dije nada el día de hoy. ¿Exactamente que fue lo que dije?
–Que estaba cerca, y un hechizo… no recuerdo bien su nombre… un rayo salio, y traspaso todo… no recuerdo exactamente que ocurrió.
–Debe ser eso lo que te tiene así… Debiste de soñar despierto… Ya vengo… Quédate ahí…

Aquello fue muy extraño. Lorcan empezó a alterarse, pues no podía creer que no recordara eso que le dijo. Debía de estar loco… o quizás el se estaba volviendo loco.

–Debe ser el Heredero de Ravenclaw…-decía Jacob, después de que regresaron a la casa.-Ya debes de estar harto de pensar en el, y te estas volviendo loco.
–Definitivamente creo que estas loco…-decía Lorcan, y ambos empezaron a reírse.- ¿Qué crees que hacia el hechizo que Dormiteus conjuro?
–Eso si esta muy raro… empiezo a sospechar de que Dormiteus no esta de nuestro lado…-decía Jacob, reflexionando.
–¿De que hablas, Jac?
–Pues es extraño todo lo que te ha hecho… Habla muy misterioso… es raro…
–Pero aun así, yo no tengo nada que ver con el bien o el mal… quizás solo esta…
–¿Bajo la maldición Imperios?-dijo Jacob, como si la mejor deducción de su vida le hubiera venido a la mente.
–Creo que es muy posible… ya que no recuerda nada… Buena esa, Jacob.
El tema no se había tocado después de ese día. Los días pasaron, y las vacaciones de medio año ya iban terminando. Nada había pasado después de aquella Navidad tan extraña. El día antes de su entrada a clases, empezaron a alistar maletas. Lorcan termino antes de Jacob, así que le empezó a ayudarle, para terminar más rápido. Apenas terminaron de alistar todo, bajaron a cenar. Terminaron rápidamente, y se sentaron al sillón a jugar con Vito.

–¿Y que piensas hacer con el Heredero? Ya mañana entramos de nuevo a clases…-preguntaba Jacob.
–No se… quizás se quedara así… no creo que este en el momento de aparecer… es posible que aparezca en otro año… o no aparezca…
–Pero puede que Lepus ya lo sepa… ya sepa quien es el Heredero… puede hacer muchas cosas con el…
–Pero no sabemos si lo sabe… incluso ni nosotros lo sabemos… ya no se a que acudir…
–¿Qué tal si hablan con la persona indicada?-dijo una voz de algún lado.
–¿Tu conejo hablo?-pregunto Jacob, aterrado.
–Seas tonto…-dijo Lorcan, y volvió a ver hacia arriba. El cuadro de su abuelo se estaba riendo.- ¿Abuelo?
–Tu amigo me da gracia…-y se empezaba a carcajear.-Que tal si acudes al Barón Sanguinario…
–¿Por qué acudir a un fantasma de Hogwarts?-pregunto Lorcan. Jacob estaba rojo de la burla del viejo Albert Scamander.
–Pues a veces ellos saben más que uno…
–¿Y porque no acudir a otro fantasma… como a la Dama Gris?-preguntaba Jacob.
–Incluso, esos dos son los indicados en su búsqueda… Y mucha suerte…-y el cuadro de Albert se paralizo.
El regreso a clases fue muy rápido. A Lorcan se le hizo rápido su viaje, ya que paso contándole a Liuva todo lo que le había pasado en las Navidades, en el compartimiento. Fue muy rápido, y muy entretenido. Las siguientes semanas en el colegio también habían pasado rápidas. Puro estudio, muchos deberes, y el estrés de los exámenes finales, que, aunque estaban a mucho tiempo de darse, ya se sentía la presión de los profesores a que estudiaran.

Lorcan había visto muchas veces en esos últimos días a Lepus Lestrange, mas demacrado que nunca, en los pasillos del colegio, deambulando. No miraba a ningún lado en particular. Lo único que hacia era golpear paredes, y agudizar su oído. Además, faltaba a clases por estar metido en la Biblioteca, y a veces se quedaba dormido en su habitación. El director ya había ido muchas veces a las clases de Cuidado de Criaturas Mágicas a devolver al enigmático alumno, debido a que lo habían encontrado durmiendo en las mazmorras.

Mientras, Lorcan y sus amigos estaban más unidos. Lorcan encontraba más amigos todos los días, y se llevaba bien con sus primos Weasley. Además, seguía hablando con sus amigos, pero habían dejado olvidado el tema del Heredero por unos tiempos. Quizás necesitaban un descanso y un respiro para Lorcan, que, según Jacob “estaba empezando a perder la cabeza”.

–¿Qué me dicen acerca de…?-preguntaba Lorcan, cuando ya estaban a finales de Febrero, en la noche del 28.
–Ya vas a hablar del Heredero, ¿Cierto?-pregunto Liuva, y le sonrió.
–Siento que es necesario… algo me dice que… necesitamos noticias ya…
–¿Por qué no haces lo que tu abuelo dijo?-le pregunto Jacob.
–¿Hablar con el Barón Sanguinario?-dijo Ara.
–Eso es lo que iré a hacer…-dijo Lorcan, y se levanto.
–Te acompañamos…-dijo Liuva, pero vio que sus amigos no habían terminado sus deberes.-Bueno, te acompaño…

Ambos se encaminaron a la torre de Adivinación, donde el Barón Sanguinario pasaba la mayor parte de su tiempo. Cuando llegaron, ahí estaba el Barón Sanguinario, tirado en el suelo, al parecer, hablando solo. Cuando se dio cuenta de la presencia de ambos niños, se levanto, y los saludo. Lucia muy terrorífico, y tenía una serie de manchas plateadas en su cuerpo. Estaba muy callado, y sorprendido de la visita de Lor y Liuva.

–¿Cómo están, niños? No creo que deban estar acá, y menos una noche tan nublada como esta. Nunca se habían visto este tipo de noches por acá en Hogwarts… Fría, nublada, y hace que nosotros los fantasmas nos sintamos débiles… No creo que sea correcto que…
–Barón… señor… necesitamos que nos ayude en algo…-dijo Liuva.
–Yo estoy atento… ¿Qué necesitan, niños?-decía el Barón en un tono amable, pero terrorífico.
–¿Qué sabes del Heredero de Ravenclaw?-pregunto Lorcan, y hubo un silencio por unos segundos, donde el frío del lugar se intensifico aun más.
–Esa pregunta… no entiendo porque últimamente vienen a mi ayuda…-decía el Barón, que empezaba a flotar y a cuestionarse solo.
–Al grano, señor… fantasma… Barón… es que tengo frió, y cuando me da frió, me altero…-dijo Liuva, que empezaba a temblar. Ella tenía razón: el frío estaba aumentando, como si algunas puertas estuvieran abiertas.
–Cuando fui a Albania a buscar a Helena… Rowena me mando en su búsqueda, ya que yo era su… bueno… ya que yo amaba a Helena como a cualquier cosa del mundo… lo que me llevó a hacer algo que no quería…
–De nuevo… ¡al grano!-dijo Liuva, que ya se empezaba a poner azul del frió. La niebla empezaba a entrar al castillo, y a lo lejos se oían murmullos.
–Antes de que ella huyera a Albania… Tuve un hijo con ella… Ella se lo oculto a su madre, teniendo el miedo de que la humillara frente a los demás Fundadores… el bebe nació en Albania, donde ambos padres murieron… Yo y Helena fallecimos allá…
–No puede ser…-dijo Liuva, que había parado de temblar.- ¿Y que paso con el niño?
–Quedo con una familia del lugar… Nunca supe nada de ellos… lo único que supe fue que vinieron a refugiarse a estas tierras luego del ataque a la zona por la Primera Guerra Mundial, ocultándose con el apellido Dashurímirë, que traducido al idioma del Reino Unido es una palabra muy… bella… No la recuerdo… Déjame ver…-decía el Barón Sanguinario, que, a pesar de dar temor a los demás, no era tan sucio y malvado después de todo.
–¿A quien mas le dijiste esta historia?-le pregunto Lorcan, pensando que esta charla no tuvo éxito.-Tu dijiste que últimamente habías tenido que repetir esta historia. ¿A quien más se la diste?
–A un niño… daba miedo con solo verlo… destrozado, con ojeras… ni me lo recuerden…-y el Barón hacia una cara de asco.-Me pregunto, y yo amablemente se lo dije… me lo pregunto… el día de ayer… no dijo gracias, ni nada, y lo único que hizo fue salir corriendo… al parecer lucia feliz.
–A Lepus… Lepus lo sabe… debió de haber investigado la traducción de dicho apellido… debe de saberlo… debe de saber quien es el Heredero de Ravenclaw… no tenemos mucho tiempo…
–Lorcan…-dijo Liuva, y su expresión empezaba a cambiar.-No lo puedo creer.
–¿Qué te pasa Liuva?
–Fue un día, solo lo primordial… no se porque me recuerdo… fue un día con mi tía Andrómeda…
–¿Qué te pasa?-preguntaba Lorcan. El Barón ya empezaba a congelarse.
–Hace años recibí unas lecciones de idiomas con mi tía… veíamos una serie de palabras claves de muchos idiomas… un día vimos el albanes y…
–Al grano, Liuva…
–Dashurímirë quiere decir-trago saliva, y lo dijo-quiere decir… Lovegood…

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