La llegada a la casa de los Lovegood fue como siempre. Luna recogió a Lorcan junto con su abuelo Newt y su tía Demetria en el King Cross. Lorcan se monto al carro antiguo de su tía, y extrañamente, todos se montaron de nuevo, y arrancaron el carro.

–¿Y que hay de Lysander?
–¿No recuerdas?-le preguntaba su madre, que aquel día se había tratado de vestir como muggle, pero fue un caos total.-Pasaba sus vacaciones en casa de su amigo… no recuerdo su nombre…
–Genial…-decía Lorcan en tono sarcástico.- ¿estas Navidades, Jacob podrá venir a casa?
–Creo que si… ¿Por qué no? La habitación de Lysander esta desocupada…-le respondía Luna inmediatamente.
–Excelente…
Apenas llegaron a la casa de los Lovegood, desempacaron las cosas, y se pusieron a hacer los deberes de la casa, ya que estaba muy desastrosa. Lorcan, por su parte, fue a acomodar sus pertenencias en su habitación. Cuando llego, su cuarto estaba muy ordenado y aseado. Al parecer, su madre y su tía se habían desempeñado en ordenar aquella parte de la casa. Lorcan agarro su baúl, y desempaco los libros que se trajo para “estudiar”, a desempacar las túnicas, el caldero, sus objetos de Sortilegios Weasley, y su cajita de cristal, la cual coloco en un lugar muy apartado y escondido. Aquella cajita aun brillaba mucho mas estando fuera del colegio, como si estando fuera de Hogwarts le activaria su poder mágico. Y de su baúl agarro un pergamino ya viejo y arrugado, saco una pluma de su armario, y se puso a escribir una carta.

Querido Jacob

Mi madre me dio permiso de que pasaras las navidades acá, en mi casa. Tenemos muchas cosas de que hablar. Nos vemos en Navidad.

Se despide,


Lorcan Lovegood

Agarro la corta carta, la releyó para asegurarse de que estuviera correcta, y cuando ya estuvo satisfecho, le dio la carta a su madre, para que se la diera a la mama de Jacob, o que la mandara por lechuza desde el ministerio, ya que la única lechuza que tenían era la de Lysander.
Aquellas navidades se estaban pasando muy rápido. Lorcan duro al menos una semana en poder acostumbrarse al poder levantarse temprano, y al no tener que hacer deberes. Lo que extrañaba era hablar con sus amigos, pero eso iba a cambiar muy pronto. A los 4 días de haber mandado la carta a Jacob, Luna regreso del trabajo con una respuesta. Lorcan fue rápido a su alcoba, abrió rápido la carta, y se puso a leerla.

Para Lorcan:

Si voy a poder ir. Mi madre me dejo ir a visitarlos. Llego el 24 de diciembre. Espero que me tengan comida. ¿Me iras a hablar del Heredero de Ravenclaw? Jajaja bueno… Hasta en pocos días, amigo.

Jacob Crouch

Lorcan se emociono mucho con la respuesta, que aquellos días no podía dormir de la emoción. Pasaría sus primeras navidades con uno de sus mejores amigos, y además, irían a Grimmauld Place, donde estaría Ara. Seria una Navidad interesante.
–JACOB-grito Lorcan. Un taxi mágico se acercaba al pueblo, y se disponía a subir la cuesta. Lo subió con un poco de magia, y se fue a postrar junto al hogar de los Lovegood.
–¿Qué hay, Lorcan?-saludo Jacob apenas bajo del taxi.-Hola señora…
–Demetria… Scamander… tía de Lorcan… es un gusto conocer a los amigos de Lorcan… Pasa, pasa adelante.
–Muchas gracias señora Demetria, el gusto es mío…-dijo Jacob muy educado, y se dispuso a entrar a la casa. Apenas entraron, Lorcan lo dirigió hacia su habitación, pero antes cerro la puerta para que Vito el conejo no se escapara. Aquel día, su madre había llevado al abuelo Newt a San Mungo para una revisión, y para traerse al abuelo Xeno para las navidades.

–Wow, tu casa es impresionante, Lorcan… Y tu cuarto… es muy… acogedor…-dijo Jacob, y se tiro a la cama, y empezó a brincar.
–Eso déjalo para la habitación de Lysander…-le dijo Lorcan en tono malvado, y se dirigió a una esquina de su cuarto. De ahí, busco entre sus cosas, y encontró lo que andaba buscando.-Mira esto…-le dijo Lorcan a Jacob.

Saco de la esquina de su habitación la increíble caja de cristal. Ahora estaba resplandeciente, y de su interior salía un color verde musgo, muy definido. Jacob se quedo viendo la cajita por unos segundos, y luego hizo cara de asombro, y se acerco a ella. La toco, y la cajita se altero, y su color cambio a un blanco normal.

–¿De donde la sacaste?-pregunto Jacob.
–El día que salíamos para las navidades, fui al pasillo prohibido… a una habitación ahí…
–¿Y ahí la encontraste?-pregunto Jacob ansioso.
–Si… no, no, ahí no fue… no eh terminado la historia…-Jacob sonrió, y dejo que Lorcan terminara.-Y luego, iba saliendo, y percibí la presencia de alguien. Así que salí corriendo a la otra dirección, y me metí a un armario. Y ahí estaba la cajita.
–Increíble… ¿Y que es este símbolo de acá?-pregunto Jacob, viendo el mismo símbolo que Lorcan vio en aquel momento.
–Esta borroso y desgastado… no se distingue que es…
–Que mal… si se distinguiera, tuviéramos una idea de que podría ser…

Lorcan y Jacob seguían hablando acerca de todo. Ese día en la noche irían a Grimmauld Place, y ahí verían a Ara. Quizás ella les ayudaría a saber de que se trata ese símbolo, pero por mientras, solo pensaban en tiras cómicas, y en otras cosas. Al rato, su madre Luna llego, y conoció a Jacob. A él le cayó muy bien su mama, pero le cayó más bien al viejo Xenophilius, que se veía más viejo que antes. Esos días, Xeno tendría que dormir con Lorcan, mientras que Demetria dormiría con Jacob, para darle espacio a Newt con Luna. Quizás no era la combinación correcta de personas, pero así salio, y así se quedo.

–¿Muy acogedora tu habitación, eh Lorcan?-le preguntaba su abuelo Xeno, al momento de ir a dormir.
–Si abuelo, es muy cómoda, y fresca…
–¿Aun tienes el collar de corchos que te regalo tu madre?-le preguntaba su abuelo.
–Si señor, siempre lo llevo, ya que mama me decía que daba suerte.
–Ese collar es de lo más importante de este mundo… Quizás esa es la razón por la que estas en Ravenclaw…
–Pensaba que era por mi inteligencia y audacia y ese tipo de cosas.
–No, claro que también por eso estas en la prestigiosa casa de Ravenclaw, pero igualmente tienes algo que no cualquiera tiene.
–¿De donde lo agarraste?-pregunto Lorcan, al tiempo en que tocaba su collar de corchos.
–Esa pregunta nunca se me había formulado… Ni a la pequeña Luna se le había ocurrido preguntar…-decía el abuelo Xeno, mientras se levantaba, y hurgaba en su maletín. Después de unos segundos, saco de su maletín una botella.-Esta era la ultima botella que la increíble Rowena Ravenclaw bebió, después de darse a conocer la muerte de su hija. Fue muy triste… nadie sabe con exactitud como murieron… y te mentiría si dijera que solo ellos lo sabrán… pero la noche en que bebió esto, pereció…
–¿No pudo ser veneno lo que había en esa botella?-pregunto Lorcan, que ya se había sentado en su cama, para poner mejor atención.
–No sabría decirte, pequeño Lorcan… yo encontré la botella en un día de invierno, paseando por los pasillos del 3º piso en Hogwarts. Era prohibido, pero yo rompía dicha ley… Ese momento fue glorioso… así la encontré… y pasaron cientos de años después, por lo que el liquido estaba ya seco. Yo me deje los corchos, y esta botella… No había rastro de nada mas… ¿Y en estos momentos donde esta tu hermano?-preguntaba el abuelo, tratando de romper aquel silencio tenebroso.
–Estas navidades serán sin el mequetrefe de Lysander. Además, ya no me lo soportaba…
–Intenta comprenderlo, Lor… Quizás ya esta creciendo, y necesita nuevos amigos…
–Tu no sabes como se comporta, abuelo… el es un tarado… me trata indiferente, a pesar de que es mi hermano gemelo.-decía Lorcan, y se volvía a recostar en su cama.
–Buenas noches, pequeño Lorcan… Creo que tú saliste más Lovegood, y Lysander es mas Scamander… eso es muy importante al definir sus personalidades y su sangre, ¿Sabes?
–Buenas noches abuelo…
A la mañana siguiente, vísperas de las Navidades, Lorcan le contó todo lo que le contó su abuelo del corcho a su amigo Jacob. Jacob se emociono mucho, pero a la vez le agarro un miedo.

–¿Y que crees si Lepus en estas vacaciones logro averiguar quien es el heredero?-pregunto Jacob en voz baja.
–Espero que no, pues si es cierto lo que dicen, lo que hay en esa habitación es tan poderoso como lo era la misma Rowena.
–¿Crees que sea otra diadema? Dicen que le daba poder a Rowena…
–No creo que sea una diadema… creo que es algo mas poderoso que eso… algo mas… poderoso…
Aquella tarde se les paso muy rápido a Jacob y a Lorcan. Pasaron hablando, acomodando la casa de los Lovegood que estaba muy desastrosa, y pasaron cuidando al abuelo Newt, que nuevamente intentaba abrir la puerta, haciendo que el conejo Vito intentara escapar. Luego, pasadas las 6 de la tarde, fueron a alistarse para dirigirse al número 12 de Grimmauld Place, a pasar sus navidades. Iban en un mismo taxi la tía Demetrio y el abuelo Newt, el abuelo Xeno y Luna, junto con Jacob y Lorcan.

La fiesta en Grimmauld Place fue muy placentera. Como siempre, todos (absolutamente todos) los Weasleys estaban presentes, así como los dueños de la casa, Harry, y su esposa. Además, invitaron al profesor Dormiteus, a Kingsley Shacklebolt, y a varios funcionarios del Ministerio. Asimismo, invitaron a Andrómeda Tonks, junto a Ara Black, y otros ex-compañeros de Harry. Estaba muy animada, pero Lorcan no estaba en la fiesta: estaba en la habitación de James, con Ara, y Jacob.

–¿…dices que esa caja la encontraste… en el 3º piso?-preguntaba Ara, después de que le contaron la existencia de la caja de cristal.
–Si, y no le veo el problema a eso, pues…-respondía Lorcan, pero le interrumpía Ara.
–¿En el mismo pasillo donde se sospecha, esta la habitación de Rowena?
–Si, pero porque…
–Ya veo lo que ve Ara…-decía Jacob, haciendo cara de pensador.
–¿Qué veo?-preguntaba Ara, con cierto desconcierto.
–No lo se… pensaba que lo ibas a decir…-decía Jacob, y se empezaba a sonrojar.
–Por las barbas de Merlín…-decía Ara, mientras Lorcan le daba un manotazo a Jacob y se moría de la risa.-Lo que digo es que podía ser la entrada a la habitación de Rowena… y que eso es lo que esta buscando Lepus.
–Era un closet lleno de cosas de limpieza, y no era nada fuera de lo común… Quizás solo sea una caja de cristal brillante ¿No crees?
–Intentare creerlo… pero creo que estamos…
–¿Qué haces tu aquí?-grito Lorcan al ver la cabeza de Albus Potter asomarse por la puerta.
–Es mi casa, y tengo todo el derecho de…
–Es tu casa, pero esta habitación ya esta ocupada, y tenemos permiso de estar acá… No te aparezcas por acá…-decía Lorcan.
–Oye, que pesado…
–Sabes algo… mi madre no es tan lunática… ¿Sabes porque? Porque ella esta mas cuerda que tu…
–Ni te atrevas a ofenderme, Lorcan…
–¡Ya basta!-grito Ara, que se había puesto de pie.
–Yo nada más venia a disculparme, Lorcan… No sabia que estabas acá, pero… lo siento, en serio… Scorpius es mi amigo, y creo que me deje llevar por sus burlas… Nada mas quería decirte que después de eso, tuve una pelea con Scorpius, debido a eso… aunque ya estamos bien… Y si algún día necesitas algo, solo dilo…
–Creo que gracias…-dijo Lorcan, un poco convencido.
–Lo que el quiso decir fue…-dijo Jacob, pero Lorcan le interrumpió.
–Gracias por disculparte… es muy… valiente de tu parte… Y tengo la sospecha de que pronto necesitare la ayuda de alguno de ustedes…
–Cuando gustes, Lorcan.-dijo Albus, y esbozó una sonrisa.

La noche siguió tranquila. Ese día estuvieron ellos tres, junto a Albus, James, y los demás Weasleys hablando. Lorcan hizo mas amistad con Rose, y se prometieron almorzar juntos cuando llegaran al Colegio de nuevo. Con James, empezaron a hablar, y a platicar de todo. Fueron unas navidades muy sociables.

–¿Y que les parece el chico ese, el Lestrange?-pregunto Molly Weasley.
–A mi me da miedo… el esta en mi casa, Slytherin, y creo que es raro…-dijo Albus.
–¿Creen que este detrás de la habitación de Rowena?-pregunto Fred Weasley.
–Eso dicen los rumores… no creo que sea cierto, pero hay algo en el que no me agrada mucho.-decía Victoire.
–Creo que… creo que si es cierto…-dijo Lorcan, y le temblaba la voz.
–¿Por qué? ¿Sabes algo?-pregunto James, alarmado.
–No es mucho… pero si se que esta buscando algo en Hogwarts… No estoy seguro, pero puede que corramos riesgos…
–¿Cómo una batalla?-preguntaba James, que le empezaba a gustar la charla.
–¿Ustedes ayudarían? Me temo que Lepus trama algo grande… y esta muy pronto…
–Claro-Por supuesto-¡Que emoción!-se oían muchas expresiones entre todos los niños.
–¿Qué haces, Lorcan?-le pregunto Ara en medio de la euforia de todos.
–Creo que ya tengo un pequeño ejército…
–¿Y si no pasa nada? ¿Y si Lepus es tan normal como nosotros? ¿Y si llega a ser mas poderoso…?
–Pues aun así, ellos estarían emocionados… Tranquila Ara…
–CHICOS, YA FALTA MUY POCO… ¡VENGANSE!-grito Ginny Weasley, y todos empezaron a salir en un puro murmullo de la habitación.

Al lado de la puerta estaba Dormiteus Vector. Lorcan lo vio de reojo, y el profesor se le quedo viendo. Fue un momento muy extraño. Fue como si Dormiteus hubiera entrado en su cabeza, debido a la mirada. Sintió como Dormiteus se le acercaba lentamente, y que nadie se daba cuenta de lo que pasaba. Estaba ya, cara a cara con Dormiteus, y este le susurro al oído *”Ya esta cerca… Mas cerca de lo que crees… Extractum Exsolutum“*, y un rayo de luz salio de la varita de Dormiteus, y traspasó la ventana del numero 12 de Grimmauld Place, y desapareció en el espacio.

–FELIZ NAVIDAD-gritaron todos de felicidad, y se empezaron a abrazar. Lorcan no sabia que pasaba, y estaba muy confundido. Estaba sentado en una silla junto a Ara, mientras veía a Dormiteus saltando de alegría, y festejando la llegada de la Navidad.
–Vamos Lorcan, es Navidad…-le dijo su madre, y Lorcan se puso en pie, y trato de poner una sonrisa. No entendía lo que había pasado, y seguía confundido.

[Disculpen por la demora del capitulo… Ya estoy en vacaciones y prometo postear bastantes capitulos estas semanas… y como ya leyeron… el final esta cerca… ya va a empezar la parte emocionante de la trama… muero por escribirla ya]

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