Al entrar a la casa, un aire de familiaridad se sintió. Aquella casa era muy cómoda y amplia para una familia pequeña como la de los Scamander. En la sala se encontraban unos sillones de piel pre-fabricada, muy cómodos y excéntricos. En la cocina había todo tipo de artefactos para hacer comida manualmente-o artefactos muggles-pues eran de un pueblo casi muggle. Al lado de la cocina había una puerta que daba al enorme patio, donde los niños podrían ir a jugar. Y en la sala había un cuadro gigante con un señor de cabellos cafés, y ojos marrones claros. Igualmente, las escaleras que daban a los pisos superiores estaban en el mismo lugar que la última vez que Xenophilius vivió ahí. Arriba, tres habitaciones-tuvieron que construir una mas, al saber que lo que se venían eran gemelos-y la habitación matrimonial, era muy acogedor. Y tenían al menos dos baños muy cómodos, con bañera y de todo, y siguiendo la tradición, la casa estaba decorada de cosas muy excéntricas y extrañas.

–Abuelo, no abras la puerta, que se escapa el conejo-le decía Lysander al abuelo, que se paraba cada minuto a abrir la puerta.

–Rolf, mañana tenemos la expedición de la que hablamos la semana pasada… ¿Dónde dejaremos a Lysander y a Lorcan?-preguntaba Luna con el tono pasivo de siempre. Luna no había cambiado nada en aquellos 19 años. Había crecido un poco mas, y sus 35 años no se le notaban mucho. Seguia con su pelo rubio sucio, y sus ojos hermosos que tiraban a un gris claro. Su forma de hablar, y su forma de mirar a la gente seguía intacto.

–¿Llamaste a Demetria?-preguntaba Rolf, que estaba sentado en el sillón de la sala, junto a su hijo Lorcan, que se encontraba en un sueño profundo. Rolf Scamander, el padre de las criaturas y el nieto del viejo Newt Scamander, era igual al cuadro que se encontraba en la sala, que era su padre, Albert Scamander. Rolf tenía el mismo cabello café corto, y los mismos ojos marrones claros, y fracciones de un hombre de ya 40 años.

–Claro, apenas tú me dijiste, la llame. Estaba contentísima de venir a cuidar a mis dos criaturas…-decía Luna, que no salía de la cocina, pues estaba terminando unos deliciosos panecitos que estaba haciendo.-Despierta a Lorcan… dile que vamos a empezar a comer.

–Déjenme y yo lo despierto-dijo Lysander, y antes de que su papa le negara rotundamente que no lo despertara-tomando en cuenta las veces que lo había despertado anteriormente- se le abalanzó, y tiro encima. Lorcan se despertó y lo tiro al suelo.

–A ti que te pasa, bola de pelos… animal, asqueroso, me las vas a pagar y…-gritaba Lorcan a los cuatro vientos. Lorcan era el hermano gemelo de Lysander, pero eran hermanos gemelos no-idénticos (que no nacieron del mismo embrión). Lorcan era igual a su madre. Su cabello rubio corto, y sus ojos grises claros lo diferenciaban de su hermano, aunque algunas partes de la cara eran muy parecidas. Ambos gemelos tenían 11 años, y aquella tarde del Abril decía que muy pronto tendrían que cruzar a su nueva etapa de la vida: Hogwarts.

–Lorcan, no le grites a tu hermano…-decía Luna, volviendo a ver a Lorcan, con una cara de enojo, mientras Lysander sonreía a punto de burlarse de el.-Y Lysander…-la sonrisa en su cara desaparecía-…no molestes a Lorcan…. ¿entendieron?

–Si, mama-dijeron al unísono, y ambos se levantaron, y se sentaron en los sillones de brazos cruzados.

–No, papa, no abras la puerta, que el conejo se escapa.-decía Rolf, que se ponía de pie, a cerrar la puerta, y a invitar a su abuelo a que se sentara de nuevo.

Todo transcurrió normal a partir de ese momento. Luna sirvió el café, y la comida, y todos se sentaron a comer. Lorcan comía muy rápido, a diferencia de su hermano, que se tomaba el tiempo para masticar la comida. Apenas termino Lorcan de comer, la puerta sonó, y Lorcan fue rápidamente a abrir. Al abrir la puerta, sonó un golpe y no había nadie en la puerta. Lorcan se extraño mucho, y empezó a oír unos alaridos. Se asomo detrás de la puerta, y una muchacha joven de cabello castaño y ojos verdes se encontraba en el suelo.

–Tía Demetria…-grito Lorcan, e inmediatamente le ayudo a levantarse y a sacudirle los restos de zacate que le quedaron en el vestido.

–Estaba levantando una crucecita de palmitas que se encontraba en el suelo cuando llegue, y Lorcan me abrió la puerta…

–Tía, lo siento mucho, lo siento muchísimo…-decía Lorcan.

–Tranquilo, precioso, no hay cuidado… Y ese collar tan lindo… ¿De quien es?-preguntaba tía Demetria por un collar de corchos que tenia alrededor del cuello.

–Mi madre me lo regalo la navidad pasada…-respondía Lorcan, viéndose el collar…-y además, según abuelo Xeno,  es de las ultimas botellas que la señorita Rowena bebió antes de su muerte…

–Interesante… y muy curioso… ¿Vamos a hablar en el ático?-pregunto Demetria a Rolf y Luna.-Hay algunas cosas que debemos hablar, noticias, y unos cuantos chismes… ya saben que no puedo soportar no decirlos….

–De acuerdo… Lysander, ¿Puedes acompañar al señor Newt a su casa?-le dijo Luna a su hijo.

–Si no hay de otra…-dijo Lysander, y dicho esto salio de la casa junto con su bisabuelo, rumbo a la casita de aquel viejo.

–Lorcan, lava los trastes y no subas al ático… ¿De acuerdo?-le dijo Rolf a su hijo.

–De acuerdo-dijo Lorcan, cruzando los dedos, y se dirigió a lavar los desperdicios y trastes usados aquella tarde.

Los tres adultos subieron al ático rápidamente, hablando sobre la familia que compro retretes muggles, y fueron consumidos por uno. Lorcan lavo los trastos rápidamente, mientras oía el radio, una canción de “Las Brujas de Macbeth -Nueva Generación-. Lorcan era un niño muy tranquilo. Siempre dormía todas las tardes, jugaba con Vito, y nunca abría un libro. Era un niño muy travieso que preferiría ir a ensuciarse afuera, que ver televisión. Lysander era totalmente lo contrario.

Al terminar de lavar los trastes, Lorcan subió rápida, pero silenciosamente a su dormitorio, y de un baúl saco un aparato mágico que había comprado la ultima vez en la tienda Sortilegios Weasley, donde los amigos de su mama. Ellos mismos los llamaban “Espiomagicos” o “Audífonos Mágicos”, y eran unos audífonos que, con solo tocar la pared o el techo o el suelo de donde querían espiar, se oía todos los sonidos que aquella habitación producía.

Luego, con el aparato en mano, subió unos cuantos escalones-el los contaba, y al parecer había espiado mas de una vez ahí- y “conecto” los audífonos mágicos.

–…y al parecer, es una gran amenaza…-se oía la voz de su tía Demetria. Su tía venia a casa cuando sus padres tenían una expedición, pues por su profesión de naturistas, y por el trabajo de Luna, que, amablemente le consiguió Hermione, en el ministerio en el departamento de Criaturas Mágicas, tenían a veces expediciones para descubrir nuevas criaturas, o descubrir el antídoto de los venenos de algunas criaturas mortales, y siempre que la tía venia, hablaba con el hermano y Luna.

–Pero ¿porque amenaza?-se oía la voz tranquila y apacible de Luna.

–Porque es el nieto de Bellatrix… Christhian era un mito antes, pero recién apareció, con un hijo… Se cree que es hijo de Tom Riddle…-decía Tía Demetria, y los padres de Lorcan emitieron un sonido de asombro.

–¿Quieres decir que…?-decía Rolf, silenciosamente, a su hermana.

–Me temo que Riddle si tenía parientes, contradiciendo a todos los diarios. Rodolphus Lestange desmintió que fuera su hijo, antes de ir a la cárcel, al cometer el último asesinato, pero Cristhian y Bellatrix tienen las mismas fracciones… Y su hijo va para 1º año en Hogwarts…

-Santo Cielo… al mismo año que Lorcan y Lysander…-decía Luna, con tono de sustos.

-Tranquila, Lu, Demetria dijo que al parecer es una gran amenaza, no que lo fuera…

–Bueno, eso era lo mas impactante… pero no hay de que preocuparnos… también me contaron que…

–Vito, vete de aquí…-decía Lorcan, pues el conejo de la familia había desconectado el aparato mágico, y se lo estaba mordiendo-Dame eso… ve, y no hagas bulla-dijo Lorcan, cuando logro sacárselo, y lo volvió a conectar.

–…y dejo algo escondido…-terminaba tía Demetria una frase.

–¿Quieres decir que hay algo en Hogwarts escondido?

–Si, y todo apunta a Rowena Ravenclaw… y a su heredero… Cambiando de tema… se dieron cuenta de que ¿Recuerdas a Asterion… hijo de Corvus, hijo de Dorea Black… prima de Walburga? Pues tuvo una hija, Ara. Va para el mismo año que Lorcan, y Lysander…

–¿Enserio?-dijo Rolf, sorprendido-… no sabíamos…

–Y la hija mayor de Dormiteus, el profesor de Hogwarts, esta embarazada… pero no son fuentes muy confiables…

–Demetria, que chismosa eres…-le decía el hermano Rolf, con tono burlista.

–Esa es mi vida… ¿Que es eso que le sale a la pared? Parece… unos audífonos…

Inmediatamente, Lorcan los desprendió, y salio corriendo, sigilosamente, a su cuarto, guardo los Audífonos Mágicos en su baúl, al puro fondo, y se acostó rápidamente. En seguida, se oyeron pasos de escaleras, y Luna inmediatamente entro a la habitación de Lorcan. Este estaba dormido, así que no le hizo nada. Lorcan era un bandido suertudo….

[Este es el fin del 2º Capitulo. El siguiente ya tiene un poco mas de informacion y de algo caotico… muy triste, diria yo… esperenlo muy pronto ;)]

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