enero 2008


Al día siguiente de la charla que tuvo Demetria con sus padres, Lorcan no había podido dormir tranquilo. Quizás esos chismes que tía Demetria traía de todo el mundo mágico para ellos-Demetria era la columnista del Quisquilloso de los Chismes-no le interesaba mucho, pero el hecho de recordar que en dos meses iría a la escuela de Hogwarts, le hizo que se le revolvieran las tripas. En la noche anterior, Lorcan oyó cuando Lysander volvió a casa, después de haber dejado al abuelo en su pequeño hogar. Lysander al parecer venia furioso, porque el abuelo se había puesto a dormir en media ciudad, y no se podía despertar.–…lo abofeteaba, lo pateaba, lo…-decía Lysander, a las 12 de la madrugada.

–¿Que le hiciste que?-decía Rolf, al oír lo que su hijo le hizo a su bisabuelo-Debes de entender de una vez por todas la enfermedad que tu abuelo sufre. El Alzheimer no es fácil de controlar, y mucho menos para un anciano como el.

–¿Y porque no le quitan esa enfermedad…?

–Porque es una enfermedad genética, hijo, a tu abuelo se le olvida todo. De vez en cuando recuerda, pero muy poco.

–¿Y porque no solo lo dejas ahí…?

–Mira, mi padre murió hace ya unos años, cuando era casi un niño, así que mi abuelo me acogió en su hogar, con la abuela Porpentina, y ahí me criaron. Es hora de devolverle un favor al abuelo…

–De acuerdo, papa, pero la próxima vez que se duerma, lo dejare tirado ahí, y no le diré nada…

–Lys, ve a dormir, mañana se levantaran bien temprano para ir con tía Demetria a San Mungo… el abuelo necesita una visita, y algunas medicinas. Dile a Lor que cuando lleguen de San Mungo, ordene el sótano. Esta lleno de nargles, y se que a ti te dan miedo.-le decía Luna a su hijo. Nosotros estaremos cerca de acá, en el Bosque de las Ciénegas.

–Si, mama, le diré, y ye me voy a dormir… Que les vaya bien…

Lorcan se levanto, como es común, después-mucho después- de su hermano Lysander. Al bajar las escaleras, Lysander estaba comiendo cereal, y viendo la televisión, mientras que Demetria regaba las plantas, e iba a visitar a su abuelo. Al bajar Lorcan, se sentó a ver televisión junto a su hermano.

–Ve a bañarte…-le dijo Lysander a su hermano.

–¿Para que?-respondió de mala manera Lorcan.

–Iremos a ver al abuelo a San Mungo… también tienes que desayunar, y al llegar a casa, limpiar el sótano… yo ya limpie el ático, donde no había nargles.

–¿Y mama y papa?-pregunto Lorcan, al no haber señal de ellos, y al no ver la sudadera de su madre, que siempre estaba en un gancho cerca de la puerta.

–Andan en su expedición para capturar un Sorckack de Cuerno Arrugado, para conocer las…

–Propiedades mágicas curativas del material de su cuerno… mama me lo explico miles de veces… ¿Pero porque insisten en buscar unos, al conocer lo que le hizo este animal a….?

–Lorcan Scamander, ve a bañarte…-dijo una voz que se oía desde el patio. Al momento, Demetria Scamander entro por la puerta trasera, llena de espinas y hojas.-…yo pensaba que ya estabas listo para ir a ver a Xenophilius… ve, y báñate rápido….

Lorcan la volvió a ver, e hizo caso rápidamente. Subió las escaleras, entro a su cuarto a sacar un poco de ropa, y se dirigió al baño. Tardo al menos 5 minutos en bañarse, y 5 minutos en cambiarse, y cuando salio, Lysander y tía Demetria estaban listos y en la puerta. Salieron y tardaron unos minutos en llegar a la ciudad. Ahí, como era una ciudad muggle, no les costo encontrar un taxi que los llevara a Londres rápidamente. Al encontrar un taxi, los gemelos y la tía Demetria entraron, y se acomodaron.

–Por favor, ¿nos podría llevar a Londres, cerca de una estación de trenes…? El edificio se llama Purge y Dowse S.A.

–¿Purge y Dowse S.A.?-dijo el conductor extrañado-Pero ese edificio esta abandonado y…

–Señor, me urge, ¿podría apurarse?-le dijo Demetria, en tono amable pero fuerte.

El señor asintió, y arranco el carro. Duraron unos cuantos minutos, cuando pisaron suelo londinense. Había miles de edificios que Lysander ni Lorcan habían visto, así que ellos los miraban con la boca abierta. El abuelo Xenophilius estaba en San Mungo desde hacia varios años, y ellos casi nunca lo visitaban, y si lo visitaban, iban de noche, y en escobas, o polvos flu.

Al llegar a un edificio vació, el señor detuvo el carro, y le pidió a Demetria el dinero. Al pagar, los gemelos salieron del carro, y Demetria los siguió. Era un edificio alto, y estaba abandonado. En la puerta decía “Cerrado por Reformas”. Lorcan veía el edificio, que nunca lo había visto a la luz del sol, y se quedaba extrañado. En la entrada había un escaparate con unas maniquís.

–¿Esto es San Mungo de Enfermedades y Heridas mágicas? Esta abandonado…-decía Lorcan en tono suspicaz.

–Espera…-dijo tía Demetria, y se acerco al escaparte, y extrañamente, le hablo a la maniquí-Vinimos a visitar a alguien… Xenophilius Lovegood…

Inmediatamente, el escaparate y el vidrio se abrió, y Demetria empezó a caminar hacia el. Los gemelos se quedaron con la boca abierta, y la tía Demetria les hizo señas para que entraran.

El interior era algo que Lorcan nunca había visto. Era un lobby con miles de personas haciendo fila, con medicinas, o enfermos. A cada segundo veían a alguien con una mordedura de kneazle, o una persona con sarampión mágico. Una hermosa y esbelta mujer de cabellos rubios, y labios rojos carnosos se le acerco a tía Demetria.

–Demetria, hace años que no venias… ¿Como esta Newton Scamander?-le pregunto la mujer.

–Muy bien, Delphina, lo deje con un poco de comida, y advertido de que no saliera de la casa… es muy necio… Vine con mis sobrinos, Lorcan y Lysander, a que vean a su abuelo….

–Un momento-dijo Delphina, e hizo unas señas a un señor alto y moreno. Este se acerco, y Delphina le empezó a hablar.-Lleva a estos niños y a su tía a la Primera Planta, el de las Criaturas mágicas…

–De acuerdo, Delphi, los llevare…-dijo el señor alto y moreno. Había notado que en el traje de ambos sanadores venia un logo, donde había una varita, y un hueso entrecruzado.

El señor les dijo que lo siguieran, y subieron juntos unos escalones. Al llegar al segundo piso, el señor les dijo que a la derecha, dos entradas, en donde decía, ataques por criaturas altamente peligrosas. Ellos hicieron caso, y al llegar, en la entrada decía Ataques por Sorckacks de Cuernos Arrugados. Entraron, y su abuelo estaba en la primera camilla, acostado, y con los ojos abiertos.

–Abuelo…-dijo Lorcan, en tono silencioso para no asustarlo.

–Lorcan-grito el abuelo, que volvió en si, y vio a su nieto.-Lysander, hijos míos, vengan y denle un abrazo a su abuelo.-Ambos niños fueron y abrazaron a su abuelo. Xenophilius estaba igual que siempre, solo que con su cara machacada, y un montón de vendas por todo el cuerpo.

–Y mira, abuelo…-le dijo Lorcan, enseñándole su collar.

–Mira, es el collar de corchos que le regale a Luna cuando era una niña… Recuerda, ese collar es muy importante, pues es un corcho de las ultimas botellas que Rowena bebió… es muy preciado…

–Si, abuelo…

–Miren, nietos de mi alma, llegaron en mal momento… el momento de la siesta…-y diciendo esto, una enfermera entro, y le puso una inyección a Xeno.

–Será mejor que se vayan… esta inyección lo dormirá en pocos minutos…-decía la enfermera con amabilidad, y se retiro. Cuando se volvieron a despedirse del abuelo, ya estaba echando baba, y roncando, así que le dieron un beso, y se marcharon.

Al llegar otra vez a lobby donde estaban Delphina y el muchacho alto, vieron muchísima gente. Demetria se adelanto, y dejo perdidos a sus dos sobrinos. Lorcan dejo de ver a Lysander, y lo empezó a buscar, pero un señor corpulento se le tiro casi encima. Al salir de ese aprieto, se encontró de frente con un chico, que lo empujo.

–Quítate, niño…-le dijo, lo empujo, y siguió su camino. Parecía muy rudo, tenía ojos intimidantes, y su pelo era negro. Lorcan no tuvo tiempo de reaccionar, pues cayo encima de su hermano (al fin lo encontró) y este lo jalo, y lo llevo a la salida.

–Lorcan, me pegaste un susto… no te encontraba y…-decía su tía, que ya estaba pálida.-No vuelvas a hacer eso…

Lorcan se quedo callado, y se fue a su casa contento de haber visto a su abuelo, pero furioso de no poder haberle devuelto el empujón a aquel niño de pelo negro. La tía pidió un taxi, y volvieron a su casa tranquilamente…

[Quizas en estos momentos este en mis vacaciones en USA, asi que les deje este capitulo, y otro para la proxima semana, asi que no los dejare solos y sin capitulos. Al llegar de mi viaje, volvera todo normal, con el orden de Capitulos los Lunes y Viernes 😉 Hasta la proxima. NOTA: No editare el post de Capitulos, hasta que vuelva]

Anuncios

Al entrar a la casa, un aire de familiaridad se sintió. Aquella casa era muy cómoda y amplia para una familia pequeña como la de los Scamander. En la sala se encontraban unos sillones de piel pre-fabricada, muy cómodos y excéntricos. En la cocina había todo tipo de artefactos para hacer comida manualmente-o artefactos muggles-pues eran de un pueblo casi muggle. Al lado de la cocina había una puerta que daba al enorme patio, donde los niños podrían ir a jugar. Y en la sala había un cuadro gigante con un señor de cabellos cafés, y ojos marrones claros. Igualmente, las escaleras que daban a los pisos superiores estaban en el mismo lugar que la última vez que Xenophilius vivió ahí. Arriba, tres habitaciones-tuvieron que construir una mas, al saber que lo que se venían eran gemelos-y la habitación matrimonial, era muy acogedor. Y tenían al menos dos baños muy cómodos, con bañera y de todo, y siguiendo la tradición, la casa estaba decorada de cosas muy excéntricas y extrañas.

–Abuelo, no abras la puerta, que se escapa el conejo-le decía Lysander al abuelo, que se paraba cada minuto a abrir la puerta.

–Rolf, mañana tenemos la expedición de la que hablamos la semana pasada… ¿Dónde dejaremos a Lysander y a Lorcan?-preguntaba Luna con el tono pasivo de siempre. Luna no había cambiado nada en aquellos 19 años. Había crecido un poco mas, y sus 35 años no se le notaban mucho. Seguia con su pelo rubio sucio, y sus ojos hermosos que tiraban a un gris claro. Su forma de hablar, y su forma de mirar a la gente seguía intacto.

–¿Llamaste a Demetria?-preguntaba Rolf, que estaba sentado en el sillón de la sala, junto a su hijo Lorcan, que se encontraba en un sueño profundo. Rolf Scamander, el padre de las criaturas y el nieto del viejo Newt Scamander, era igual al cuadro que se encontraba en la sala, que era su padre, Albert Scamander. Rolf tenía el mismo cabello café corto, y los mismos ojos marrones claros, y fracciones de un hombre de ya 40 años.

–Claro, apenas tú me dijiste, la llame. Estaba contentísima de venir a cuidar a mis dos criaturas…-decía Luna, que no salía de la cocina, pues estaba terminando unos deliciosos panecitos que estaba haciendo.-Despierta a Lorcan… dile que vamos a empezar a comer.

–Déjenme y yo lo despierto-dijo Lysander, y antes de que su papa le negara rotundamente que no lo despertara-tomando en cuenta las veces que lo había despertado anteriormente- se le abalanzó, y tiro encima. Lorcan se despertó y lo tiro al suelo.

–A ti que te pasa, bola de pelos… animal, asqueroso, me las vas a pagar y…-gritaba Lorcan a los cuatro vientos. Lorcan era el hermano gemelo de Lysander, pero eran hermanos gemelos no-idénticos (que no nacieron del mismo embrión). Lorcan era igual a su madre. Su cabello rubio corto, y sus ojos grises claros lo diferenciaban de su hermano, aunque algunas partes de la cara eran muy parecidas. Ambos gemelos tenían 11 años, y aquella tarde del Abril decía que muy pronto tendrían que cruzar a su nueva etapa de la vida: Hogwarts.

–Lorcan, no le grites a tu hermano…-decía Luna, volviendo a ver a Lorcan, con una cara de enojo, mientras Lysander sonreía a punto de burlarse de el.-Y Lysander…-la sonrisa en su cara desaparecía-…no molestes a Lorcan…. ¿entendieron?

–Si, mama-dijeron al unísono, y ambos se levantaron, y se sentaron en los sillones de brazos cruzados.

–No, papa, no abras la puerta, que el conejo se escapa.-decía Rolf, que se ponía de pie, a cerrar la puerta, y a invitar a su abuelo a que se sentara de nuevo.

Todo transcurrió normal a partir de ese momento. Luna sirvió el café, y la comida, y todos se sentaron a comer. Lorcan comía muy rápido, a diferencia de su hermano, que se tomaba el tiempo para masticar la comida. Apenas termino Lorcan de comer, la puerta sonó, y Lorcan fue rápidamente a abrir. Al abrir la puerta, sonó un golpe y no había nadie en la puerta. Lorcan se extraño mucho, y empezó a oír unos alaridos. Se asomo detrás de la puerta, y una muchacha joven de cabello castaño y ojos verdes se encontraba en el suelo.

–Tía Demetria…-grito Lorcan, e inmediatamente le ayudo a levantarse y a sacudirle los restos de zacate que le quedaron en el vestido.

–Estaba levantando una crucecita de palmitas que se encontraba en el suelo cuando llegue, y Lorcan me abrió la puerta…

–Tía, lo siento mucho, lo siento muchísimo…-decía Lorcan.

–Tranquilo, precioso, no hay cuidado… Y ese collar tan lindo… ¿De quien es?-preguntaba tía Demetria por un collar de corchos que tenia alrededor del cuello.

–Mi madre me lo regalo la navidad pasada…-respondía Lorcan, viéndose el collar…-y además, según abuelo Xeno,  es de las ultimas botellas que la señorita Rowena bebió antes de su muerte…

–Interesante… y muy curioso… ¿Vamos a hablar en el ático?-pregunto Demetria a Rolf y Luna.-Hay algunas cosas que debemos hablar, noticias, y unos cuantos chismes… ya saben que no puedo soportar no decirlos….

–De acuerdo… Lysander, ¿Puedes acompañar al señor Newt a su casa?-le dijo Luna a su hijo.

–Si no hay de otra…-dijo Lysander, y dicho esto salio de la casa junto con su bisabuelo, rumbo a la casita de aquel viejo.

–Lorcan, lava los trastes y no subas al ático… ¿De acuerdo?-le dijo Rolf a su hijo.

–De acuerdo-dijo Lorcan, cruzando los dedos, y se dirigió a lavar los desperdicios y trastes usados aquella tarde.

Los tres adultos subieron al ático rápidamente, hablando sobre la familia que compro retretes muggles, y fueron consumidos por uno. Lorcan lavo los trastos rápidamente, mientras oía el radio, una canción de “Las Brujas de Macbeth -Nueva Generación-. Lorcan era un niño muy tranquilo. Siempre dormía todas las tardes, jugaba con Vito, y nunca abría un libro. Era un niño muy travieso que preferiría ir a ensuciarse afuera, que ver televisión. Lysander era totalmente lo contrario.

Al terminar de lavar los trastes, Lorcan subió rápida, pero silenciosamente a su dormitorio, y de un baúl saco un aparato mágico que había comprado la ultima vez en la tienda Sortilegios Weasley, donde los amigos de su mama. Ellos mismos los llamaban “Espiomagicos” o “Audífonos Mágicos”, y eran unos audífonos que, con solo tocar la pared o el techo o el suelo de donde querían espiar, se oía todos los sonidos que aquella habitación producía.

Luego, con el aparato en mano, subió unos cuantos escalones-el los contaba, y al parecer había espiado mas de una vez ahí- y “conecto” los audífonos mágicos.

–…y al parecer, es una gran amenaza…-se oía la voz de su tía Demetria. Su tía venia a casa cuando sus padres tenían una expedición, pues por su profesión de naturistas, y por el trabajo de Luna, que, amablemente le consiguió Hermione, en el ministerio en el departamento de Criaturas Mágicas, tenían a veces expediciones para descubrir nuevas criaturas, o descubrir el antídoto de los venenos de algunas criaturas mortales, y siempre que la tía venia, hablaba con el hermano y Luna.

–Pero ¿porque amenaza?-se oía la voz tranquila y apacible de Luna.

–Porque es el nieto de Bellatrix… Christhian era un mito antes, pero recién apareció, con un hijo… Se cree que es hijo de Tom Riddle…-decía Tía Demetria, y los padres de Lorcan emitieron un sonido de asombro.

–¿Quieres decir que…?-decía Rolf, silenciosamente, a su hermana.

–Me temo que Riddle si tenía parientes, contradiciendo a todos los diarios. Rodolphus Lestange desmintió que fuera su hijo, antes de ir a la cárcel, al cometer el último asesinato, pero Cristhian y Bellatrix tienen las mismas fracciones… Y su hijo va para 1º año en Hogwarts…

-Santo Cielo… al mismo año que Lorcan y Lysander…-decía Luna, con tono de sustos.

-Tranquila, Lu, Demetria dijo que al parecer es una gran amenaza, no que lo fuera…

–Bueno, eso era lo mas impactante… pero no hay de que preocuparnos… también me contaron que…

–Vito, vete de aquí…-decía Lorcan, pues el conejo de la familia había desconectado el aparato mágico, y se lo estaba mordiendo-Dame eso… ve, y no hagas bulla-dijo Lorcan, cuando logro sacárselo, y lo volvió a conectar.

–…y dejo algo escondido…-terminaba tía Demetria una frase.

–¿Quieres decir que hay algo en Hogwarts escondido?

–Si, y todo apunta a Rowena Ravenclaw… y a su heredero… Cambiando de tema… se dieron cuenta de que ¿Recuerdas a Asterion… hijo de Corvus, hijo de Dorea Black… prima de Walburga? Pues tuvo una hija, Ara. Va para el mismo año que Lorcan, y Lysander…

–¿Enserio?-dijo Rolf, sorprendido-… no sabíamos…

–Y la hija mayor de Dormiteus, el profesor de Hogwarts, esta embarazada… pero no son fuentes muy confiables…

–Demetria, que chismosa eres…-le decía el hermano Rolf, con tono burlista.

–Esa es mi vida… ¿Que es eso que le sale a la pared? Parece… unos audífonos…

Inmediatamente, Lorcan los desprendió, y salio corriendo, sigilosamente, a su cuarto, guardo los Audífonos Mágicos en su baúl, al puro fondo, y se acostó rápidamente. En seguida, se oyeron pasos de escaleras, y Luna inmediatamente entro a la habitación de Lorcan. Este estaba dormido, así que no le hizo nada. Lorcan era un bandido suertudo….

[Este es el fin del 2º Capitulo. El siguiente ya tiene un poco mas de informacion y de algo caotico… muy triste, diria yo… esperenlo muy pronto ;)]

Este es el primer capitulo de la aventura de Lorcan Lovegood, hijo de Luna Lovegood y hermano gemelo de Lysander. Espero que les guste, y alguna queja, felicitacion, o critica es bienvenida ;).

Aquella mañana soleada y hermosa no era la excepcion para que el viejo Scamander saliera a dar su paseo matutino. El sol pegaba en las laderas de las grandes montañas de lo que parecia, un valle. El viejo Scamander salio de su casa muy contento, y se dirijia al pueblo que estaba a los pocos metros de su hogar. La casa, que era muy humilde y pequeña, hecha de madera, y un poco da algas la decoraban, denotaban que el anciano cuidaba mucho de ella. Aquel viejo Scamander lucia normal aquel dia. Con sus pocos pelos canosos, y su gran sonrisa de plata, hacia parecer un viejo simpatico y muy trabajador.

El viejo Scamander conocia esa ruta como la palma de su mano. Siempre la recorria todos los dias, y parecia como si lo hiciera por inercia. Con su sonrisa radiante, entraba al gran pueblo de BedingTown. Era un pueblo pequeño, con ciertas casas en todo su alrededor. Algunas mujeres, y muchos niños rondaban por todo el pueblito, haciendo compras, o solo gastando su tiempo. El viejo Scamander, con su paso lento y decidido, llego al pueblo que lo vio crecer, y que lo vio envejecer.

–Scamander, buen dia-decia una señora de pelo rizo y rubio. Ella estaba junto a un negocio de flores hermosas. Scamander las volvio a ver, y paso desapercibido.

–Hey, viejo Scamander, ¿te levantaste mas temprano hoy?-decia un señor que se acercaba al puesto de flores. Al parecer era esposo de la rubia anterior, pero algo parecia como si el viejo Scamander no los veia.

–Ah si, hola…-dijo Scamander, y dio media vuelta, y siguió su camino como si nada.

En aquel pueblo parecia que todos lo conocian. En cada puesto de ventas que estaba en la calle, todos lo saludaban, pero el viejo Scamander solo les sonreia, y seguia de largo, pero la gente no se mostraba eztrañada. En cada esquina, cada niño, cada señora lo saludaba, pero él ignoraba todo gesto y seguia su camino.  

Al llegar a lo que parecia, el final del pueblo, se volvio. Vio todo el pueblo, y ahí se sento. Al parecer se sento esperando a alguien, pues se quedo alli sentado por horas. Se quedo ahí sentado, sin hacer nada, viendo las nubes, o viendo las criaturas pasar. Y al parecer era normal que el se quedara ahí, pues la gente lo pasaba por alto, y no le decian nada.

Al cabo de un rato, el sol empezo a calentar mas. Ya estaba al punto mas arriba, lo que indicaba una cercania del medio dia. El sol se encendia mas y mas, y el viejo Scamander se estaba asando. Volvio a ver a ambos lados, y alla en el horizonte vio la figura de un niño. El viejo se puso de pie, y volvio a ver al horizonte, y al ver al niño, se acerco a un palo de manzanas que habia por alli, y se acosto a esperar bajo la sombra. En unos pocos minutos, un niño llego y se le puso a un lado. Se acosto junto a el, bajo la sombra, y se quedo callado.

El niño aquel era morenito, y tenia sus ojos un poco cafes claro. Su cabello era castaño y muy corto, en forma de hongo. Tenia una sonrisa igual o parecida a la del viejo Scamander, y llevaba ropa de campesino. En unos instantes, el niño se puso de pie, y volvio a ver al viejo, que ya casi se dormia.

–Levantate…-le dijo en tono alto, para que le entendiera bien-…papa nos esta esperando…

–Espera niño, estoy apreciando lo que es una tarde hermosa…-decia el viejo Scamander, sin moverse.-Hace tiempos que no veia una tarde como estas…

–Pues la veras mas tarde, en la casa… Ahora levantate, y camina, que se nos hara tarde…

–Niño terco…-decia este en tono suave y gruñon. Se puso en pie, se sacudio todo el pantalón.-¿Dónde me llevaras?

–Ya veras, abuelo…-decia el niño, y empezo a caminar hacia el norte, junto con, lo que parecia, su abuelo.

Empezaron a caminar por una ladera de montaña, y se encaminaron a subir una cuesta muy empinada y muy larga. Al llegar arriba de la montaña-con unos cuantos tropiezos del viejo Scamander, y del niño-llegaron a la cima, donde habia una casa muy peculiar. Era una casa muy parecida a un gran cilindro negro, con una luna colgando por detrás. Tenia unas verjas por el frente, y unos buzones extraños.

–Aca es, abuelo…-decia el niño, y le agarraba la mano al viejo Scamander, y lo jalaba. Al entrar por las verjas, estas emitieron un chirrido espantoso, pero siguieron el camino.

Al entrar a la casa, un conejo brincador, salio corriendo y tratando de escarpar. El conejo era blanco, con unas manchas rosadas y orejas largas. Salio corriendo muy rapido, que el niño no pudo agarrarlo, pero el viejo Scamander lo logro ver, y lo siguió con la mirada.

–Lysander, ve y agarra a Vito-dijo una voz femenina del interior de la casa.-No queremos que se lastime…

–Pero mama…-reclamaba Lysander, el niño de cabello castaño que acompaño al viejo Scamander a aquel lugar.-Lorcan no esta haciendo absolutamente nada…

–Lysander…-dijo una voz mas varonil, y se acercaba al marco de la puerta-no le respondas a tu mama… agarra al conejo, y lo metes adentro…-dijo, mirando a Lysander a los ojos.-Papa… nos da mucho gusto que pudieras venir hoy…

–¿Esta la comida hecha?-fue lo primero que dijo el viejo Scamander.-Me ruge el estomago…

–Señor Newt, su comida ya esta lista, y servida…-decia la voz femenina que se encontraba en la cocina.

–Ya lo agarre, papa…-Lysander se acercaba, enseñandole el conejo a su padre.

–Perfecto, entremos todos a la casa… Luna hizo unos deliciosos panquecillos…

Y dicho esto, cerro la puerta, de la cual cayo el adorno de una cruz de hojas de palmito, y fue a dar al suelo…

Hola. Este es el blog donde publicare la historia de Lorcan Lovegood, un niño que junto a su madre y hermano, tendra que soportar su estadia en Hogwarts, los profesores, el Quidditch, y los abusivos, pero a la vez tendra que descubrir el misterio que esta atacando al colegio: El Heredero de Ravenclaw. Veremos como se las arregla Lorcan en este FanFic de Harry Potter Post-Deathly Hallows.